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viernes, 5 de octubre de 2018

Hija, siento decirte que vivirás en una sociedad machista y violenta.

Ojalá el día que leas este escrito digas , pero mamá que equivocada estabas.  Ojalá.
Créeme,  nada me agradaría más que equivocarme cariño. Nada me haría más dichosa que saber que hemos aniquilado al veneno que mataba, que hemos neutralizado el odio que tanto dañaba y tantas vidas destrozaba. Nada me alegraría tanto como saber que vas a crecer en una sociedad libre de comportamientos sexistas,  machistas,  misóginos y violentos.
Pero mucho me temo mi vida que no va a ser así, que vas a vivir en la misma sociedad patriarcal y violenta en la que yo he vivido.

Como mujer he tenido que soportar cosas que no deberían suceder,  algunas verdaderamente graves pero no es ni momento ni lugar para hablar de ellas. Y como yo,  miles y millones de mujeres de este mundo. Incluso algunas; muchas ; no tienen ya voz porque se la arrebataron.

Mi niña,  mi tesoro,  sé que no puedo impedir lo irremediable.  No pretendo jugar a dioses ni obrar milagros. Pero ello no me impide que cumpla con la obligación de dotarte de todas las herramientas y conocimientos posibles para que combatas con firmeza estas injusticias,  para que no te dejes llevar por el desaliento y la impotencia,  y para que sientas el poder dentro de ti en todos los momentos de tu vida. Se fuerte,  no temas tener miedo pero no sucumbas a él. Tienes que saber que por el simple hecho de ser mujer vas a experimentar sucesos injustos y desagradables y por supuesto conocerás otros muchos que te harán rabiar,  enfadar,  llorar,  gritar y pelear; si pelear sin violencia , como realmente se combaten las batallas sociales.
Tienes que saber que la violencia de género es como el tabaco,  ¡ mata! ; que la violencia de género es como las adicciones , destroza y arruina vidas y familias enteras. Debes saber que el hombre que intenta imponer su palabra y su voluntad por medio de la violencia no es un hombre sino un cobarde ser miserable. Debes saber que el hombre que hace daño a quien más debería amar y proteger no es digno de llamarse padre sino cruel asesino.

Te voy a mostrar una de las caras más oscuras del ser humano cariño, conocerás  las historias más tristes y lamentables que como sociedad producimos prácticamente a diario. Tranquila, el ser humano también es bondadoso y escribe historias bonitas y amables.  La diferencia entre unos y otros reside en su corazón,  y te voy a enseñar a distinguirlos.

Todos estos desgarradores sucesos de los que aquí hablo , se describen perfectamente con una lamentable realidad: la violencia y su cultura.
Escucha mi amor todo lo que voy a contar aquí,  porque así podrás saber que sucede si ves o vives algo similar, podrás repeler con más seguridad y firmeza las conductas que no te respeten como ser humano y como mujer, y podrás aportar tu trabajo y brindar tu apoyo a las mujeres y a la sociedad. Porque en vosotros los niños se encuentra la semilla de la esperanza,  de que esto deje de ser una triste y tétrica realidad. Eso sí,  somos nosotros los adultos los encargados de regar esa semilla para que brote sana y fuerte.


Cuando hablo de cultura de la violencia me refiero al contexto sociocultural que normaliza,  trivializa e incluso promueve directa e indirectamente el uso de la violencia en las relaciones humanas. Este es el caldo de cultivo perfecto para que arraigen y se extiendan comportamientos y pensamientos violentos y peligrosos. Así mismo lo reflejan los datos de diferentes organismos , por ejemplo INJUVE,  IAM o la Oficina del Defensor del Pueblo: la violencia en sus diferentes manifestaciones es un grave problema social con una preocupante tendencia al aumento progresivo de los casos.
 Ya sea el acoso escolar o bullyng,  la xenofobia,  la homofobia,  la intolerancia a la diversidad , el odio a lo " diferente" , o el sexismo y la violencia de género ; todos estos fenómenos están por desgracia en auge. Todos éstos lamentables sucesos tienen el común denominador de la cultura violenta , en la que se acepta la violencia como medio legítimo para resolver los conflictos .

La OMS define la violencia como el "uso intencional de la fuerza física o el poder contra uno mismo , hacia otras personas, grupos o comunidades; y que tiene como consecuencias probables lesiones físicas, daños psicológicos , alteraciones del desarrollo , abandono e incluso la muerte."

Hoy quiero centrarme en la violencia que mata mujeres y niños, que destroza autoestimas,  que ningunea a seres humanos,  que somete a la dictadura del miedo,  que borra identidades,  que despedaza familias y que impone su voluntad y su aparente fuerza. Hoy quiero centrarme en la violencia de género , un problema social y de salud pública de primer orden.


Distintas definiciones pueden llevar a la confusión o incluso malinterpretación de lo que realmente se entiende por violencia de género. Así pues , se habla indistintamente de violencia familiar o doméstica , violencia en la pareja y violencia machista o de género.
La violencia doméstica o familiar engloba las diferentes manifestaciones de agresiones ( físicas, psicológicas, sexuales, o de otra índole) que son infringidas por personas del medio familiar y se dirigen hacia otros miembros de la unidad familiar, generalmente personas vulnerables como ancianos, personas en situación de dependencia o menores. Cuando esa misma violencia se infringe sobre la mujer, ya sea en el marco de una relación de pareja o no , entonces nos encontramos ante un caso de violencia de género.

La etiología de la violencia de género es compleja y multicausal. Son muchos los factores que forman la ecuación y no siempre se responde a los mismos patrones. Como problema social , su análisis debe realizarse de manera pormenorizada e individualizada , si bien hay variables socioculturales comunes que están presentes en todas las manifestaciones violentas hacia la mujer , y que me dispongo a analizar a continuación.

Negar que en las últimas décadas hemos logrado importantísimos avances en lo que a igualdad de sexos y reconocimiento social de la violencia de género ; así como a la necesidad de atajar con firmeza las conductas violentas y sexistas ; sería faltar a la verdad.
 Pero , y he aquí lo duro,  mucho mucho muchísimo queda por hacer  y por conquistar. Mucho falta por luchar y muchas barreras quedan por derribar. En primer lugar , deberíamos aceptar que las entrañas de muchas instituciones del Estado aún conservan un rancio aroma a machismo, sexismo e incluso misoginia. Y en segundo lugar , aceptemos que la sociedad y todos los agentes sociales que la componen muestran en numerosas ocasiones claros indicios de una actitud hipócrita y bipolar ante esta noble causa; promoviendo acciones a favor de la lucha contra la violencia y discriminación hacia la mujer y a su vez , permitiendo manifestaciones que supongan un claro menosprecio hacia la igualdad y el respeto hacia ella.

A nivel individual , todavía son visibles los pensamientos , conductas y situaciones ancladas en la tradición y cultura machista del pasado , y peor aún , se siguen transmitiendo de generación a generación.
Por ejemplo , la justificación y la tolerancia de la violencia masculina; incluso por las mismas mujeres ; es una abrupta manifestación de este fenómeno paradójico.  También lo es la diferente forma de dirigirse a los hijos en cuanto a límites , normas y conductas , en función de su sexo. Tristemente , se insiste en alertar a las jóvenes para que tengan cuidado y "no se expongan" a ser víctimas de agresiones , pero ese padre o madre que alecciona a su hija es incapaz de decirle a su hijo que a las mujeres hay que respetarlas siempre bajo cualquier circunstancia , independientemente de cómo van vestidas , del lugar por el que transitan o el estado en el que se encuentren. Y esto , por fortuna no es algo general en los hogares españoles , pero sucede mucho más de lo que debería. La relación de desigual posición de la mujer tanto en las relaciones personales como sociales es una muestra clara de que pesa muy mucho la cultura del patriarcado en nuestra sociedad.

Si a todo lo anterior le añadimos el importante papel que juega la cultura de la violencia , como decía anteriormente , el resultado no es muy esperanzador.


LA PERSONA QUE SUFRE Y PADECE VIOLENCIA DE GÉNERO

No me quiero referir a ellas como víctimas porque no creo que sea un concepto respetuoso con el proceso de empoderamiento. Prefiero llamarlas personas que han padecido violencia.

Lejos de establecer estáticos perfiles criminológicos desde la victimología, es preciso apuntar que la violencia de género se produce en cualquier clase social , en todas las culturas y en cualquier grupo de edad. Si bien pueden confluir diversos factores de vulnerabilidad que faciliten la existencia y más aún; la permanencia de situaciones de violencia de género ;no soy nada amiga de establecer perfiles desde el determinismo social. Por ejemplo, el abuso de sustancias, la baja autoestima, la dependencia emocional o la dependencia económica , pueden ser circunstancias que existan y de alguna forma obstaculicen o impidan el proceso de empoderamiento, pero víctima de violencia de género puede ser cualquier mujer. La variable del género es la única determinante.

Y no,  no la sufren porque quieren,  la sufren porque las circunstancias las convierten en seres vulnerables,  dañados,  rotos, perdidos y errantes. Y sobre todo,  la sufren porque existe una persona que ejerce la violencia sobre ellas,  aprovechando esas circunstancias y otros factores que coayudan a estas conductas. No traslademos la responsabilidad a quien padece la violencia porque con esa actitud estaremos maltratando y culpabilizando a una persona inocente a la que hay que apoyar y empoderar para ayudarle a escapar de las garras de su verdugo. El único responsable es el que decide golpear,  humillar,  insultar,  menospreciar,  violar; el que usa la fuerza y la violencia física,  psicológica o sexual para mantener a flote su exanime e insegura personalidad y autoestima.



Cuando se produce un episodio de violencia de género en el ámbito de una pareja,  la mujer padece un estado de shock y un trastorno de estrés postraumático que le acompañará durante unos cuantos meses, o incluso años. Y así , puede comenzar , o no, lo que Leonor Walker denominó ciclo de la violencia , con sus tres fases: acumulación de la tensión, fase de agresión y fase de reconciliación o luna de miel.

Hay casos en los que los episodios violentos y la instauración del ciclo de violencia son lo normal, pero también hay muchos casos en los que se dan episodios violentos sin que se llegue a establecer esa dinámica, rompiendo con ella. En los primeros,  la persona que padece violencia puede estar usando la negación como mecanismo de defensa, o puede ser presa de su dependencia emocional o económica. Quizás sea el miedo a las represalias contra ella o sus hij@s y familiares lo que le lleve a permanecer en una situación de indefensión y sumisión; o puede sentir culpa o vergüenza y tener una sensación de fracaso personal.  Sea como fuere,  la situación psicológica de la mujer y la falta o no de apoyo familiar, social y económico son determinantes para poner fin a esos episodios violentos y evitar que el ciclo de la violencia vaya destrozando progresivamente su autoestima, su fuerza y su vida.

Hija,  sí en alguna ocasión estás frente a una mujer que ha sufrido maltrato o abusos de cualquier tipo,  no cometas el error de culpabilizarla por no huir,  por " consentir", por no defenderse. Practica la empatia y la aceptación,  no juzgues y ponte de verdad en sus zapatos.  Por complicado que parezca, terminarás comprendiendo que esa persona no puede o no sabe huir,  defenderse y ponerse a salvo. No la juzgues,  escúchala  y tiéndele la  mano.

Hija, si no fueras mujer podrías caminar tranquilamente por la calle a cualquier hora sin temor,  si no fueras mujer accederias a los puestos de trabajo sin tener que demostrar mucho más tu valía y tu salario no sería inferior. Si no fueras mujer no te verías obligada a dejar de trabajar para cuidar a una persona dependiente,  si no fueras mujer no serías tratada como mercancía para satisfacer los deseos y fantasias sexuales de cientos de hombres, si no fueras mujer no hubieras estado obligada durante tantos años a permanecer  en un matrimonio tormentoso, a callar y aguantar lo que tu marido diga o haga aunque suponga una continua humillación.  Así ha sido y así sigue siendo, lo único que te coloca en esta infausta posición es tu género.

Como ves cariño,  puedes sufrir violencia de género de la mano del hombre con el que convives todos los días, el que dice quererte y respetarte;  como también puede ser un hombre desconocido con el que te cruzas en un momento dado. Puedes experimentar acoso y abuso por parte de personas conocidas y también desconocidas,  puedes sentir la discriminación en distintos lugares públicos y privados porque la violencia de género no es un asunto del ámbito privado y personal.  Está extendida a todos los niveles; personal, social, laboral, económico, institucional...

Que no te lien mi niña,  quien te quiere no te hará llorar. Quien te quiera y se interese por ti respetará tu aspecto físico,  tus gustos, tus pensamientos,  tus inquietudes,  tus deseos y tus decisiones.



MAMA,  Y LOS HOMBRES QUE PADECEN VIOLENCIA DE MANOS DE LAS MUJERES

Pues estos casos existen, sí. No son muy numerosos en comparación con las mujeres pero están ahí. Por supuesto que las mentes retorcidas,  malévolas y despiadadas de algunas mujeres existen. La psicopatía no discrimina en función del sexo, pero ni de lejos el hombre está sometido a un sistema social y cultural opresor.  No es una violencia ligada al género.

El hombre no sufre discriminación por su sexo, no se le atribuye un papel secundario en la vida social, no debe demostrar sus cualidades profesionales con más empeño para lograr puestos de trabajo de gran responsabilidad, no va a cobrar menos por el mismo trabajo, no va a caminar por la calle temeroso de que alguna mujer pueda asaltarle para hacerle daño, no debe dejar de trabajar para hacerse cargo de las personas dependientes del hogar y cumplir así con  las expectativas sociales.

El número de víctimas mortales ni por asomo puede compararse porque la diferencia es abrumadora. Violencia física como tal no se han descrito prácticamente casos, y de violencia sexual no hay rastro.
 En cuanto a casos de violencia psicológica se da más a nivel de conflictos parentales y procesos de separación o divorcio conflictivos en los que utilizan los hijos como herramientas de tortura.

Que no te lien mi amor. Los hombres también sufren situaciones injustas y dolorosas, por supuesto. Pero nada tienen que ver con la violencia de género,  su condición de hombres no los coloca en una posición subordinada.

PERO AHORA LA SOCIEDAD ESTÁ MÁS CONCIENCIADA,  MAMA

Sí cariño,  así es. Pero es un lastre tan grande y pesado que mucho me temo que han de pasar muchos años para erradicar los tentáculos del patriarcado.

Como te decía más arriba, se han ganado muchas batallas pero ni por asomo la guerra. Desde las  luchas y conquistas de finales del siglo XIX y  principios del siglo XX llevadas a cabo por Concepción Arenal , Emilia Pardo Bazán , Clara Campoamor, Margarita Nelken , Victoria Kent  y Carmen de Burgos, entre otras; hasta los recientes reconocimientos y cambios legales en nuestro país.
Todo este incansable trabajo ha dado sus frutos y debemos continuar en este cometido y seguir el camino que otr@s comenzaron. Es una misión muy costosa,  un trabajo arduo en muchas ocasiones e invisible en muchas otras. Pero soy optimista cariño. Si utilizamos la herramienta más poderosa para el cambio y el progreso social,  si utilizamos la educación y desterramos del imaginario social la cultura machista,  sexista y violenta, habréis ganado la guerra. Y habrá ganado la sociedad. Será el mejor legado que podéis dejarle a vuestros hij@s y niet@s.

Ese es mi cometido en esta sociedad,  como ciudadana, como mujer y como madre. Luchar para seguir limpiando la negra crónica,  los tormentosos y peligrosos corazones y las obtusas y necias mentes.

¿Me ayudas a continuar con este desafío ?


sábado, 21 de julio de 2018

La diversidad familiar a través de los cuentos

Los profundos cambios sociales acaecidos en las últimas décadas han traído consigo una transformación en la composición de la familia,dando lugar a múltiples y variadas posibilidades de convivencia y funcionamiento de este sistema socializador y educativo por antonomasia. La familia es la institución en la que se forja la personalidad, en la que se interiorizan los principios y valores que conformarán nuestra ética y moral;es el seno donde se aprenden las normas sociales que nos permitirán vivir en sociedad y formar parte de una comunidad.

 Como decía, el dinamismo económico y social ha dado lugar a nuevos paradigmas y maneras de afrontar la vida y esto ha tenido una repercusión directa sobre la configuración de la familia. Así pues, el nacimiento de la democracia en nuestro país y la profunda transformación legal y social ha contribuido de buena manera a esta diversidad familiar actual. Un claro ejemplo de esto lo encontramos en el Código Civil de 1981. Con la posibilidad de disolver los matrimonios nació una nueva figura jurídica, el divorcio. Se abría paso la posibilidad de poner fin a una unión desdichada y caduca, a la vez que se normalizaba socialmente el deseo de querer pasar página y rehacer tu vida, bien en solitario o bien con una nueva pareja.
Lo que hasta entonces había sido una familia tradicional, nuclear o extensa, daba paso a las familias monoparentales y a las familias reconstituidas. Las primeras pueden surgir igualmente por decisión propia, es decir, tanto un hombre como una mujer toman libremente la decisión de ser padres en solitario. Existen diversos caminos hacia la maternidad y paternidad además de la conveccional concepción. Desde las ya evolucionadas técnicas de reproducción asistida para las mujeres, hasta la controvertida gestación subrogada; pasando por la adopción y el acogimiento preadoptivo.
 Por su parte, las familias reconstituidas han aumentado considerablemente estos últimos años. Fruto de esos cambios legales y esa aceptación social, son muchas las familias que se conforman con nuevos miembros de diferente consanguinidad, y son bastantes los padres y madres que deciden tener hijos con sus nuevas parejas.

 Otro hito alcanzado recientemente es la aceptación social y también legal del amor entre las personas de un mismo sexo. Un paso más en este sentido es el de aceptar que puedan ejercer la apasionante tárea de criar y educar a un hijo con las mismas garantías de éxito que las personas con sexos opuestos. Y es que no se educa con el órgano genital sino con la cabeza y el corazón. Así pues, sea como fuere la familia conformada, lo importante para que ésta juegue su trascendental labor de manera correcta es que exista un equilibrio ; u homeostasis para los más técnicos; es decir que su estructura permita un crecimiento y desarrollo saludable y ofrezca un entorno seguro donde crecer.


 Toda esta diversidad familiar ha sido plasmada con gran acierto en la literatura infantil, presentándose ésta como una gran aliada para enseñar y reforzar valores , conocimientos y conductas. Los que me conocéis bien sabéis lo mucho que me gusta echar mano de los cuentos para mostrar a los niños lo que el mundo nos tiene preparado. A los peques les permite entender más fácilmente las dudas e inquietudes que pueden surgirles sobre su propia historia o sobre la vida de otras personas de su entorno; y a nosotros nos permiten establecer canales de comunicación perfectos para que el mensaje llegue a buen puerto. Por eso, os traigo una pequeña selección de cuentos que tratan el tema de la diversidad familiar.


  • Un puñado de botones , de Carmen Partes.  Editorial Createspace Independent Publishing Plataform
De muy reciente publicación,  este cuento es perfecto para transmitir la idea de la singularidad de cada familia. La reseña del editor nos subraya " no todas las familias son iguales. Cada familia es diferente, única y especial".

  • Tengo una mamá y punto , de Francesca Pardi . Editorial Picarona
Su autora, madre homosexual,  lanza un potente mensaje a los niños ensalzando el valor de la familia por el bienestar y la felicidad que aporta a sus miembros y no por su composición. 

  • Con Tango son tres , de Justin Richardson y Peter Parnell. Editorial Kalandraka
Precioso cuento basado en una historia real en la que dos pingüinos macho tienen muy claro su deseo de ser papás. Empeñados no dudan en incubar una piedra, hasta que un buen día el cuidador del zoo les coloca un huevo en su lugar . De ese huevo nace Tango.

  • Mamá y mami sueñan con un bichito de luz, de Judit Franch.  Editorial Liberum Vox Books

Un cuento ideal para explicar la reproducción asistida en los casos en los que una pareja de mujeres desean tener un bebé y formar una familia.

  • ¡Mi familia es de otro mundo! , de Cecilia Blanco. Editorial Uranito Internacional 
Este cuento refleja la diversidad familiar con ternura y amor , a través de las historias de diferentes niños.  Siete familias que por medio de fuertes lazos de amor entre sus integrantes logran resolver sus problemas,  adaptarse a los cambios y aceptar sus pérdidas. 

  • Nacido del corazón , de Berta Serrano. Editorial Kokinos
Una historia para explicarle justamente su historia a un niño adoptado. Y, por supuesto,  para que todos los niños, independientemente de cómo y dónde hayan nacido, aprendan a crecer en la diversidad, comprendiendo que hay diferentes orígenes y distintas clases de familias.
Es un libro perfecto para des dramatizar la adopción y subrayar que lo realmente importante es concebir con el corazón y criar con amor.

 Porque a los niños hay que hablarles con naturalidad de todas las cosas, sin tabúes ni complejos, teniendo únicamente en cuenta su edad y maduración para de esta forma adaptar nuestro discurso a ella.

sábado, 26 de mayo de 2018

Educando en igualdad

Con motivo de la Feria del Libro me ha parecido oportuno hablar de literatura infantil orientada a la coeducación o lo que es lo mismo educar en igualdad.

Aunque entristezca reconocerlo, tenemos un serio problema con los jóvenes y la violencia de género. Primero hablemos de este terrorífico problema.
Sí,  es muy grave y muy lamentable que en pleno siglo XXI se siga perpetuando la educación y los comportamientos machistas y sexistas. Y aunque también es cierto que se han logrado importantes avances en esta materia aún queda mucho camino que recorrer para conseguir la tan ansiada igualdad efectiva y real. Y como no, también  la libertad de las mujeres y el reconocimiento de su íntegra dignidad.

Nuestra sociedad está plagada de micromachismos y de conductas basadas en férreos estereotipos de género. Hasta las personas que dicen estar comprometidas con la igualdad y se costernan ante los graves sucesos de violencia sexista , reconocen que su educación no ha sido la más recomendable en este sentido. Todos nos hemos impregnado de un fuerte olor a educación patriarcal y el tufo es cuanto menos difícil de combatir.

Inconscientemente se continúa transmitiendo a los más pequeños esta dañina doctrina. Y por desgracia, conscientemente también. Lo primero tiene una solución mucho más factible y el cambio progresivo de chip es sin duda más asequible. Por el contrario, el segundo es el auténtico problema,  la raíz podrida de un árbol enfermo que continuará dando frutos, pero de una calidad pésima y comprometida. Frutos que envenenan, que hieren y hacen daño y que pueden incluso terminar con la vida.

En este tema, quizás por mi condición de mujer y por mi profesión,  siempre he estado muy comprometida. Pero desde que fui madre de una niña , todavía más. No quiero que las piedras, los obstáculos,  las injusticias, los abusos y las faltas de respeto que vivimos y hemos vivido ayer y hoy las mujeres,  sea el palmario destino de las niñas de hoy y mujeres del mañana. Por eso me parece fundamental trabajar en una educación igualitaria desde chiquitines, enseñando a los niños y a las niñas a respetarse y a respetar sin tener en cuenta el sexo y/o la orientación sexual. Hay que criar niños y niñas libres de prejuicios de género y de condición sexual.  Y por supuesto, como en otros asuntos, hay que educar con palabras pero sobre todo con hechos. Mostrar conductas ejemplarizantes, evitar en la medida de lo posible entornos y personas que no sean modelos a seguir y  explicar; de una manera adaptada a la edad; las consecuencias de las conductas irrespetuosas.


Los que ya me conocéis os habréis dado cuenta de lo tremendamente útil que me resulta la literatura infantil para transmitir valores y enseñar conductas saludables.  Me encantan los cuentos y su poderoso vigor para educar. Por supuesto,  en coherencia con lo que queremos transmitir debemos seleccionar los cuentos, y en temas de igualdad y ruptura de estereotipos de género hay que andarse con ojo ya que precisamente existe una tradicional y numerosa cantidad de cuentos nada respetuosos en este sentido. No voy a hacer alusión aquí de este tipo de cuentos ni películas. Quiero darle protagonismo a los materiales que sí pueden ser nuestros aliados en la trascendental tarea de educar en la igualdad. A continuación,  os dejo una recopilación de cuentos que hemos conocido y que en mi humilde opinión son imprescindibles en una biblioteca infantil.

  • Rosa Caramelo,  de Adela Turin y Nella Bosnia, ed. Kalandraka .

Sin duda una obra que no puede faltar en las manos de un niño, todo un referente en el tema. Editado por primera vez en los años 70,  es perfecto para romper los absurdos estereotipos sexistas y despertar la conciencia en este sentido.

Simbólicamente fue un regalo que decidimos hacerle a la peque para este histórico 8 de marzo.



Adela Turin destaca en la lucha contra el sexismo y la imposición social de estereotipos de género. Es una autora italiana muy comprometida con el tema y cuenta con otras obras destacables en este sentido, como por ejemplo:
  • La historia de los Bonobos con gafas, de Adela Turin y Nella Bosnia, ed. Kalandraka. 
  • Arturo y Clementina, de Adela Turin y Nella Bosnia, ed. Kalandraka
  • Una feliz catástrofe, de Adela Turin y Nella Bosnia, ed. Kalandraka
Cuentos de otros autores que también  cuestionan de manera divertida los convencionalismos y roles sexistas, como son:
  • Las princesas también se tiran pedos, de Ilan Brenman e Ionit Zilberman, Algar ed. Ese cuento es perfecto para romper mitos tradicionales sobre los roles asignados tradicionalmente a las princesas.
  • En la misma línea está ¿Las princesas usan botas de montaña? de Carmela Lavigna, ed. Picarona.
  • La peluca de Luca, VV. AA
  • Ricitos de oso, de Stéphane Servant y Laetitia Le Saux, ed. Juventud
  • ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?,  de Raquel Díaz Reguera, Thule ed. 
  • ¡Pink! El pingüino que se volvió rosa, de Lynne Rickards y Margarete Chamberlaine, ed. Trapella Books 
  • Cuando las niñas vuelan alto,  de Raquel Díaz Reguera, ed. Lumen 
Y para terminar,  destacar también la Colección érase dos veces, de Belen Gaudes y Pablo Macías, ed. Cuatro Tuercas. Se trata de adaptaciones de los cuentos clásicos, en los que han desaparecido los posos de sexismo y desigualdad.

La literatura infantil es una gran aliada para educar en la igualdad de sexos, para romper las cadenas de la educación basada en un sistema patriarcal y machista. Sí aprovechamos la capacidad que tienen los más pequeños para aprender y empaparse de todo aquello que les mostramos, tenemos la batalla ganada.  Pero hay que librar otras batallas para vencer en esta guerra. Hay que reflexionar sobre la publicidad destinada a menores , sobre los anuncios y catálogos de juguetes  ;sobre las películas y series de dibujos animados.  Hay que lograr que los miles de mensajes que se lanzan por distintos medios sean respetuosos con la coeducación y pretendan realmente terminar con estos clichés y estereotipos,  con este yugo que es la desigualdad por razón de género.



sábado, 5 de mayo de 2018

Luchando contra el acoso escolar

El pasado 2 de mayo fue el día mundial contra el acoso escolar. Una realidad que siempre ha existido sólo que en los últimos años se le ha dado el protagonismo que merece. Porque problemas sociales de esta envergadura bien merecen que se den a conocer y sobre todo que se reconozcan.
Esto supone un primer paso para aunar esfuerzos y luchar contra esta lacra social que tanto dolor y sufrimiento provoca.


El acoso escolar como problema complejo, multidimensional y multifactorial exige un abordaje integral, multidisciplinar y continuado. En el ambito escolat existen ejemplos de programas contra el bullyng realmente exitosos, como es el caso del Programa KiVa en Finlandia. Implantado desde el año 2007 , este programa se aplica en casi la totalidad de los centros educativos de Finlandia, y debido a las altas tasas de éxito alcanzadas, este modelo se ha exportado a otros países europeos como Reino Unido,  Francia,  Bélgica,  Holanda, Estonia; y también a América Unido Latina y Estados Unidos.
Aquí  podéis  acceder a toda la información sobre el programa en cuestión.


En el contexto familiar el trabajo es igual o más importante incluso. Como padres tenemos la llave para prevenir conductas acosadoras, para educar en el respeto a los demás, a la diferencia, a la identidad de cada individuo. Y las palabras por supuesto que son una herramienta de aprendizaje y enseñanza, pero deben estar siempre reforzadas por el todopoderoso ejemplo.
Los padres somos el espejo en el que se miran nuestros hijos. De nada sirve pedirle a un hijo que sea respetuoso con sus compañeros, que no los juzgue ni etiquete, que no los menosprecie e insulte; si nosotros los adultos lo hacemos con otras personas o en el peor de los casos con ellos mismos.

Al hilo de esto , recuerdo un caso reciente que circuló por las redes sociales hasta convertirse en viral. En EEUU, un padre publicaba orgulloso en su cuenta de Facebook su proceder ante la conducta acosadora de su hijo hacia otros compañeros.  Ni más ni menos,  este padre decidió compartir con el mundo entero un video donde mostraba a su hijo  corriendo detrás del autobús escolar para realizar el trayecto hasta el centro educativo.  Vamos,  que lo que consideró como un castigo ejemplar,  lo expuso a todo el mundo para supongo intentar alimentar su pobre ego. Quiso enseñar a su hijo que no está bien humillar, avergonzar, o ser desconsiderado con las emociones de los demás . Y lo hizo precisamente utilizando esos mismos recursos, humillando públicamente a su hijo.
Este tipo de comportamientos parentales dan mucho que pensar e invitan a reflexionar, porque como decia anteriormente, lo que se quiere enseñar y el método utilizado no cumplen para nada con la premisa del ejemplo y de la coherencia. Estos estilos parentales son el origen del problema.

Así lo ve tambien Katarina Magnus, directora de la Asociación de padres de  una guardería de Sarpsborg, Noruega.
Katarina escribió una carta que también terminó haciéndose viral, en la que les decía a los progenitores sin tapujos "Estáis enseñando a vuestros hijos a abusar de los demás ".
 Entre todas las palabras que contiene este documento,transcribo las que creo que resumen a la perfección el mensaje a enviar. Son las siguientes :
" Somos modelos para nuestros hijos y ellos no saben más de lo que nosotros les enseñanos"... " urgimos a todos los padres a que autoexaminen sus propias conductas y consideren como afectan a los pequeños" ..." el abuso escolar empieza y termina con nosotros. Todos tenemos que ser más tolerantes,  inclusivos, flexibles y generosos con el otro, para que nuestros hijos también lo sean..."

La educación de la infancia es una poderosa herramienta en la prevención de conductas acosadoras. Así mismo, el empoderamiento infantil es fundamental para luchar contra el bullyng.
Hay multitud de recursos educativos con los que cultivar y fomentar valores y prevenir conductas de acoso. Existen libros para trabajar valores como el respeto, la ausencia de prejuicios, la comunicación,  la diversidad, la empatía , la autoestima, y en concreto sobre la violencia y el acoso. Aquí hago una breve pero interesante selección de cuentos muy recomendables al respecto.

Los grandes dones
Nuna sabe leer la mente
Monstruo pequeño dice no
Rojo o porque el bullyng no es divertido
Cuando se meten conmigo
Orejas de mariposa
Hoy vencemos a los monstruos
Oliver Button es una nena
Sé tu mismo y nada más
Malena  Ballena
Elmer
El club de los raros
El secreto de Luis
Cortocircuito ( Tenéis acceso directo al cuento aquí )

También existen recursos audiovisuales interesantes. Por ejemplo entre los cortometrajes de animación se encuentran:

No abuses,  es mejor no ser un guais
La flor más grande del mundo
Ford the birds
Blender
Lou

Las consecuencias del acoso escolar son devastadoras para quien lo padece y para su familia. El dolor psicológico es atroz, tanto que en ocasiones el desenlace es fatal y deciden quitarse la vida para no tener que soportar más ese sufrimiento.
Cuando esto sucede siento un gran golpe en el corazón, me desespera ponerme en esa piel atormentada y en la de una familia rota. Los niños y las niñas no deberían desear quitarse la vida nunca jamás.  No hay realidad más horrible que ésta.  Tenemos que hacer todo lo posible por evitar que sucesos tan escalofriantes ocurran. Tenemos que trabajar para conseguir que el acoso deje de ser este oscuro protagonista y pase a la historia como el mayor de todos los males que logramos derrotar. Ojalá logremos erradicarlo por completo. Ojalá desterremos la violencia física,  verbal y moral de nuestro día a día,  de nuestras viviendas, de nuestras calles, de nuestros colegios, de nuestras vidas.

Tenemos que ponernos manos a la obra TODOS  y TODAS , y trabajar muy muy muy duro.